A diario comprobamos que los prejuicios de la sociedad afectan indiscriminadamente a todo tipo de personas. Sin importar la índole social, color de piel u orientación sexual.

Avanzando en ese razonamiento y enfocándonos en las sustancias y los consumidores, se tiene que el estigma social de la droga es significativamente negativo por lo que toda persona que se drogue es rechazada y percibida como un ser inferior o como una persona con hábitos desadaptativos. Pero, ¿es correcta esa perspectiva? ¿es correcto juzgar a quién se droga? Profundicemos un poco en el tema.


La librería estaba vacía, no había muchos clientes así que se propuso ordenar un poco el lugar. Pero antes, se acercó a la laptop del local para colocar un poco de música, encontró el playlist que había armado especialmente para escuchar en el trabajo y una de sus canciones favoritas comenzó a sonar. Se movía al ritmo de la canción y tarareaba un poco, total, estaba sola en el lugar y nadie estaba viéndola.

O eso creí ella.


Ayer fue uno de esos días donde te recordé y pensé en ti. En lo que no pudimos vivir. Pero tengo recuerdos y eso es lo que me lleva a escribir estas palabras para ti.